Algunos políticos peruanos tradicionales han visto y ven con sorna las incursiones políticas de personajillos del tristemente célebre “Chollywood”. Desde Susy Dìaz hasta el hoy voceado candidato presidencial Jaime Bayly (Bayle para sus seguidores. ¡Pero qué seguidores para equivocarse en el apellido!) Política y farándula: ¿combinación peligrosa?, ¿antojitos pasajeros e infructíferos?, ¿puro circo o más del normal?, ¿caprichos por joder?
Todavía una débil historia
No pretendo contribuir a la historia de la participación ‘chollywoodense’ en política, si es que la hay, porque recuerdo e imagino que aquella se remonta a los años noventa, etapa de psicosociales y nueva explosión ‘chicha’. Tampoco me rasgo las vestiduras ante las intenciones de peruanos que democráticamente quieren hacerse de un cargo público.
Con cierto miedo y dolor de estómago, recuerdo a Susy Díaz, ¿será la precursora?. La intérprete de “La arrechasada”, “Te toco la trompeta”, “El paleteo” y “Usa condón, mañosón” no mostró una mama como la estrella porno Ilona Staller (la Cicciolina), sino una nalga con un gran 13 para ganar votos y llegar al Congreso en 1995. Hasta formó su agrupación PALO, junto al fallecido transexual Fulvia Célica.
Algunos aventureros sin suerte son Jeanet Barboza, que tuvo la intención de lanzarse al Parlamento con Justicia Nacional de Jaime Salinas; Tongo dice que al final no le dejaron; a Shirley Cherres también le picó el bichito, el izquierdista Gustavo Bueno se quedó con las ganas, Manolo Rojas piensa en el tercer intento a la alcaldía de Huaral. Suerte distinta tuvo el animador salsero Jesús “Koko” Giles, actualmente alcalde de Huánuco y cuestionado por corrupción.
Actualmente se vocea la participación de algunos cantantes en la contienda política de este año y del próximo. Para el Congreso, Pepe Vàsquez dice que recibió propuestas del APRA, del fujimorismo y del Partido Nacionalista, mientras que el “Pío pío” de Amanda Portales suena en Acción Popular. En cambio, Monique Pardo (perdón por lo de cantante) expresó sus intenciones de llegar al sillón municipal de Lince. Insisto, si alguien tiene un registro mayor de participantes, manifiéstese.
Pero hoy en día, el punto de quiebre lo ha marcado Jaime Bayly Letts, el “Francotirador” apunta al sillón presidencial, aunque ha confesado la improbabilidad de dar en el blanco.
No es un chiste de Jaimito
Jaime Bayly puede ser poco serio, burlón, bromista, amigo del escándalo y superficial en ocasiones, lo que lo convierte en parte de ese sector farandulero peruano llamado ‘Chollywood’, creo acuñado por Magaly Medina.
Sin embargo, su reciente plan de gobierno publicado en Perú.21, el cual busca convencer a sus detractores de sus serias intenciones, presenta una serie de propuestas que él mismo reconoce impopulares y libertarias ante un país conservador; pero que creo no dejan de ser interesantes para actuales y futuros (espero no tan lejanos) debates..
La referida a la “Libre decisión en Aborto” me recuerda a un par de encuestas. Por un lado, la Universidad de Lima determinó que al menos ante los casos de violación, el 47,5% dijo estar a favor. Este mismo sonde indicaba que el estrato socioeconómico bajo era “conservador”, mientras que el más pudiente, “liberal”, y este último sector no responde precisamente a la mayoría del país, por lo que esta propuesta sería rechazada por la población. Aunque quién sabe, porque el 48% de peruanos consideró que el Anticonceptivo Oral de Emergencia, la “píldora del día siguiente”, no era abortivo, según El Comercio. Y el 55% se mostró en contra de la decisión del Tribunal Constitucional de prohibir su distribución gratuita.
La idea del “Trato igual para credos” me parece justa y necesaria ante la presencia de católicos solo de Semana Santa, octubre y Navidad. Y no es ningún atentado contra la Iglesia, al contrario, esta podría replantear sus estrategias y dogmas, y el poblador tendría libertad de conocer, experimentar y elegir su confesión religiosa.
La reforma educativa es ideal, lo que muchos deseamos; pero e necesitan pasos previos no planteados. La del Congreso y las Fuerzas Armadas podrían ser mejoradas con asesoría, sin apasionamientos e ideas populistas. Eso de darle al pueblo lo que el pueblo pide es condenarse. ¿Indultar a Fujimori? Tal vez imposible, atentó contra los derechos humanos.
Para la “Unión entre homosexuales” y “Legalización de las drogas” el Perú no está preparado. A largo plazo, con educación verdadera en todo sentido y frente, podría haber una luz en el camino, aunque parcial.
Muchos consideran a Jaime como el contestatario a los políticos tradicionales, a esos que crean, por ejemplo, grupos en el Facebook como “No a Castañeda Lossio”. Otros, lo tildan como parte del circo y ya no quieren más de este como en otro grupo de la famosa red social mencionada: “No queremos circo, sino ideas en la política peruana”, de la que soy seguidor por un interés lector de ideas y divertidos ataques de hígado.
Pero creo que no se trata de reducir todo a un espectáculo circense en el frente político, porque al fin y al cabo, los electores son los que emiten su voto y, valgan verdades, tienen derecho a arrepentirse y renegar; pero cómo generar mayor debate y hacerse escuchar. Ya puse el ejemplo de las redes sociales, es solo una forma.
Hace mucho que las contiendas electorales se trasladaron a la televisión y la televisión es show, es espectáculo. Los mítines van más allá del discurso del candidato, este quiere ganar electores con música (como el baile del teteo de Alan), bailes, globos y polos para gente que “acude por su cuenta” a las concentraciones. Y obvio, para que el televidente no se desenganche de la señal y se contagie de la onda, como el ritmo del chino. ¿De qué circo hablan algunos? Creo que circo hubo siempre en la política nacional, que no se haya destapado tanto como hoy ya es otra cosa. Que lo digan los ‘comepollos’, las lavapies’, los ‘mataperros’, las ‘robaluz’, los ‘planchacamisas’, los Mariano Ignacio Prado, los Leguías, los Fujimori y ya no quiero seguir. Parece que nuestros compatriotas en el poder nunca fueron santos y seguramente los faranduleros menos.
Ante toda la coyuntura, se necesita responsabilidad y seriedad, es cierto, pero la historia nos dice que no hemos sido tan serios y responsables. Con todo ello, me da miedo pensar que la nueva tradición peruana pueda ser elegir al “mal menor” en los comicios electorales y no ejercer el derecho al voto en blanco, justo como cualquiera. No sé si el electorado peruano es irresponsable, a lo mejor somos temerosos, reacios al riesgo y conformistas. Al final, ¿quién es el payaso?, ¿quién el dueño del circo? A lo mejor cada uno lo sabe, pero al final murmura “no se lo digas a nadie”.
Con ustedes el buen y figuretti Tongo y su “Jaime pa’ presidente” (Como diría Melcochita: “¡No lo oigan!”. Parte del show)





